jueves, 11 de junio de 2009
Vigilia con los bomberos
Inició a las 4 y 33 a.m., con un paro cardíaco plena boda, a pesar que los Bomberos trataron de evitar su muerte, este intento fue en vano.
El otro caso fue en Domingo Orue. Un joven estaba orinando al borde de la vía expresa, y por estar ebrio, se resbala y termina accidentándose en la vía. No murió, Dios estuvo con él, ni siquiera tirado en la pista lo atropellaron.
Al final, estuve en Barranco, mi distrito, un carro se desvió y se estrelló contra un árbol, pero solo hubo heridos de consideración.
La vocación de los bomberos debería ser retribuida por el Estado, ellos arriesgan más que sus vidas, también la calidad de vida de sus familiares.
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