miércoles, 10 de junio de 2009

Me lo contó un taxista....

Cariño… sin sangre


Cierto día juan sale a trabajar como todos los días en su taxi, teniendo como ruta siempre, los distritos céntricos de la ciudad (que son los que más conoce).
Pasando por el puente quiñones a altas horas de la madrugada, una mujer para el taxi, juan se da cuenta del tipo de mujer que se trataba, por el tipo de vestimenta que esta llevaba. La mujer sube y emprenden el viaje, hacia el domicilio de sheyla (barranco). Juan se encontraba un poco tímido y no pronunciaba palabra alguna. La mujer toma la iniciativa y empieza la conversación.
Aquí cada uno intercambia historias del pasado y llegan a cierta química, la conversación es agradable para los dos y en un momento dado del viaje (luego de haber compartido parte de su vida y la razón de sus trabajos), sheyla se anima por hacerle una propuesta a juan: la de hacerse pasar por el padre de su niño, quien le insistía conocerlo. sheyla le dice que habría una remuneración económica.
Juan toma un tanto sorprendido esta propuesta y decide aceptar. Quedan en que el taxista volvería al día siguiente a la casa, para ver al niño y darle una pequeña alegría a carlitos. Llegado el momento, sheyla le presenta a carlitos a su padre (Juan). el niño, al verlo, emocionado corre hacia sus brazos. Juan se sorprende un tanto por la reacción del niño y se enternece. Conversan un rato, mientras tanto juan recordaba la imagen de su hijo, que había tenido casi la misma edad cuando murió.
Juan decide visitarlo cada cierto tiempo, pues el niño le da un cambio a su vida…

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